A Lightner Witmer es a quien se le atribuye el concepto de Psicología Clínica, término que utilizó para referirse al trabajo con niños que presentaban problemas conductuales.
Sin embargo, Skinner, Pavlov y Watson, a finales de la década de 1950, impulsan al conductismo tomando como base la conducta observable y el aprendizaje, con el objetivo de tratar la conducta desviada. Cabe señalar que a partir de ese momento, el conductismo ha adquirido diversas connotaciones, como modificación de conducta o terapias conductuales.
Las intervenciones conductuales se basaron en ESTÍMULO (E), ORGANISMO (O), RESPUESTA (R), CONTINGENCIA (K) Y CONSECUENCIA (C).
Así pues, tenemos el condicionamiento clásico de Pavlov (E=R), o el condicionamiento operante de Skinner R=E.
A principios del siglo XX fue creada una corriente que se fue combinando con el conductismo, y que es el enfoque cognitivo. Impulsada por las pruebas de inteligencia de Galton y Binet, o las de Catell enfocadas al estudio de las diferencias individuales.
Goddard, en los Estados Unidos crea la clasificación de idiotas, imbéciles y débiles mentales en relación al nivel intelectual. Destacan también dentro del modelo cognitivo la psicología genética de Piaget y la psicología cultural de Vygotsky.
En este orden de ideas, tenemos pues que el enfoque cognitivo conductual surge como resultado de la combinación de conceptos cognitivos con la metodología conductual.
En los últimos años ha surgido la teoría interconductual, misma que pretende estudiar la conducta de los organismos en un plano individual, tomando en consideración para ello condiciones históricas y situacionales de las interacciones.
